
A MI MADRE
Mamá eres la numero 1 (uno), la mejor… Gracias por darme la vida, por quererme.
Gracias por los consejos, por tu amor, por entender siempre, por estar a mi lado en mis momentos difíciles, por tu serenidad y tus lagrimas, por tu justicia e igualdad, por quererme escuchar siempre, por enseñarme el camino recto en la vida, por tener siempre un beso a punto, por soportar mis gritos, mis malcriadeces y mis Males... Gracias por apoyarme económica y moralmente en los momentos mas necesitado de mi vida, gracias por lavarme y plancharme mis ropas, gracias por todo y por muchas cosas mas!!! Que los ángeles te acompañen aquí en la tierra como en los cielos. Tu hijo LUCHO Te recordara siempre.
Mamá eres la numero 1 (uno), la mejor… Gracias por darme la vida, por quererme.
Gracias por los consejos, por tu amor, por entender siempre, por estar a mi lado en mis momentos difíciles, por tu serenidad y tus lagrimas, por tu justicia e igualdad, por quererme escuchar siempre, por enseñarme el camino recto en la vida, por tener siempre un beso a punto, por soportar mis gritos, mis malcriadeces y mis Males... Gracias por apoyarme económica y moralmente en los momentos mas necesitado de mi vida, gracias por lavarme y plancharme mis ropas, gracias por todo y por muchas cosas mas!!! Que los ángeles te acompañen aquí en la tierra como en los cielos. Tu hijo LUCHO Te recordara siempre.
EL CONSEJO MATERNAL
Ven para acá, me dijo dulcemente
mi madre cierto día;
Ven, y dime qué causas tan extrañas
te arrancan esa lágrima, hijo mío,
que cuelga de tus trémulas pestañas,
como gota cuajada de rocío.
Tú tienes una pena y me la ocultas.
¿No sabes que la madre más sencilla
sabe leer en el alma de sus hijos
como tú en la cartilla?
¿Quieres que te adivine lo que sientes?
Ven para acá, hijito,
que con un par de besos en la frente
disiparé las nubes de tu cielo.
Yo comencé a llorar. Nada, le dije;
la causa de mis lágrimas ignoro,
pero de vez en cuando se me oprime
el corazón, y lloro.
Ella inclinó la frente, pensativa,
se turbó su pupila,
y, enjugando sus ojos y los míos,
me dijo más tranquila:
- Llama siempre a tu madre cuando sufras,
que vendrá, muerta o viva;
si está en el mundo, a compartir tus penas,
y si no, a consolarte desde arriba...
En ese momento sentí un AMOR…
Tal profundo, que sienten las madres hacia sus hijo…
En ese momento sentí un AMOR…
Tal profundo, que sienten las madres hacia sus hijo…
Se me ensancho mi pecho y le dije gracias MAMA…
Tu Hijo: Luis Edinson Sanchez Vidal
